Con el paso del tiempo vamos dejando atrás años, meses, semanas, días, minutos, segundos... momentos. Todos esos momentos que de alguna forma u otra han dejado huello en nuestro corazón, y eso matiza nuestra personalidad pues no somos nada sin nadie ni sin nada.
Melancolía por aquello que ocurrió y no volverá a ocurrir.
Hay que mirar hacia atrás para saber quienes somos, pero mirar hacia adelante para saber donde llegar. Usar los principios físicos de la energía, que no se destruye, sino que se convierte; y convertir esos momentos en otros mejores.
domingo, 4 de diciembre de 2011
··· Reciclando el tiempo ···
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario