viernes, 20 de junio de 2008

··· RCT: Reanimación Con Tinta ···



Ayer volví a desfundar mi pluma, a elevar su vuelo. Hacía tanto tiempo que no la usaba que primeramente tuve que pedirle disculpas. Su sangre estaba coagulada por todas las arterías que la componen y su brazo escritor muy rígido e inflexible se mostraba.

Al estar prácticamente muerte y sólo llorar una gota de tinta, me dispuse a reanimarla. La purgué.

Con sumo cuidado la abrí, sin que sintiera ningún dolor, y fue cuando observé dónde reside toda su vitalidad, ese pequeño artilugio con todas sus reservas.

Lo saqué y contemplé que aún, dentro, había ese líquido espeso y al tocarlo volví a sentir como los pocos restos del mismo que habían salido en alguna polución me manchaban las yemas de los dedos e infiltraban en las arrugas de las mismas.

Posteriormente, oprimí su corazón y dejé caer sus gotas encima de la camilla de agua, creando esas ilusiones que podéis observar en la imagen. A cada golpecito, creaba nuevas y mágicas formas que se hundían hacia el olvido.

Una vez haber jugado a buscar formas en las nubes de tinta, reanimé mi pluma y me dispuse a escribir para la especial ocasión que me llevaba a hacerlo. Y poco a poco ella fue volviéndose un poco más y más y más flexible y rápidamente se adaptó a mi escritura.

Punto y final.



Texto: Hermes dixit.
Imagen: Nubes de tinta negra sobre campos de agua.
_______________________________________________

No hay comentarios: