Tanta es la afición que tengo por la escritura, que hoy, sin inventiva sobre qué escribir aquí,
me propongo terminar este texto habiendo escrito cualquier cosa. Recuerdo que en bachillerato, en la ESO o incluso antes, cuando debíamos hacer alguna redacción, los y las compañeros y compañeras me proponían un intercanvi. La redacción por 50 sugus. Hasta que aprendí que mis palabras son sólo mías. Hay gente que dice que nunca sabe qué escribir, que no se le da bien. Pues creo que eso no es cierto, pero sí que este ejercicio conlleva mucha práctica. Una de las prácticas más habituales es escribir sobre aquello que ni con lenguaje podemos explicar, como por ejemplo los sabores. '¿Qué sabor tiene una pera?' La respuesta más obvia sería 'pues la pera sabe a pera', pero eso no describe nada. ¿Qué pasa con el que nunca ha provado una pera? Pues sin usar ese vago recurso, describe el sabor de una pera. Bien pues así se puede practicar un poquillo el arte de la escritura. ¿Qué cómo escribo yo? Pues normalmente uso mi método complementario, como yo lo llamo, y exactamente es lo que ahora mismo estoy usando. Escribes una palabra y después le añades complementos, pero sin pensar. Escribe cualquier cosa, y después, mirándolo ves que has creado ya una composición aunque poca gente la entienda. Por ejemplo: Gallo. Pues empieza con gallo y para que cobre sentido completo le antepongo su artículo, y de ahí complemento: ' El gallo que por la mañana se levantaba y nos saludaba con su canto al mismo tiempo que el sol se desperezaba y con sus sonriente energía retiraba las blancas sábanas a las montañas obligando a los prados a vestirse de nuevo de color verde y de esta manera poder empezar un nuevo día... '
Bien, pues sin querer ya he vuelto a escribir otro texto.
Salud y ataraxia,
Texto: Hermes dixit.
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viernes, 16 de mayo de 2008
··· Método complementario ···
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